viernes, septiembre 08, 2006

Don't say a word - Sonata Arctica


I am your poison candygram, the love that's ment to fade away
Vade retro, alter ego, move aside, I'm choking on this life
I think I tolerate your hate, as long as you're afraid
All I wanted was to be with you and suffer every day...

Under the moon I hold a wake for a promise torn
Mortally wounded, feelings sheltered me
Once again my shadow will enter your life
Time to walk with me the last mile...

I read a book about a man, a love, a woman, how they died
How I was waved aside, listen how the headless doves cry
I truly see a madman in the mirror when I'm weak
I spent a year in love before I realized it's me

Open your blue eyes, tell me that you love me, whore
Make me believe it, oh I know you're lying
Broke the vow I thought you made, my angel, why...
Could I let you wait out the night?

Mother always said "my son, do the noble thing..."
You have to finish what you started, no matter what,
Now, sit, watch and learn...
"It's not how long you live, but what your morals say"
Cannot keep your part of the deal
So don't say a word... don't say a word

It won't be long now, love, like mist I slowly fill the room
I place a black candle on your chest,
The path of night is manifest
I never wanted us to end up in this catatonic phase
It wasn't me who ran away, you made me stray...

Open your blue eyes, tell me that you love me, whore
Make me believe it, oh I know you lie
Broke the vow I thought you made, my angel, why...
Settling the score, we pass the twilight...

Mother always said "my son, do the noble thing..."
You have to finish what you started, no matter what,
Now, sit, watch and learn...
"It's not how long you live, but what your morals say"
Cannot keep your part of the deal
So don't say a word... don't say a word

Strawberry blonde, your stranglehold on my heart is bound to end
I suppose, life sometimes, it doesn't go the way it was meant
Though you never were a believer,
I assure you: I won't die before you
You read the book now,
The part "ashes to ashes, dust to dust"

Short is the flight of this little starling
Love sounds familiar, but the emotion escapes me
I will carpe the diem while it's still here,
And see how the fear of death becomes her

We had it all so sweet
Made for me, you, indeed...
Big secret, small the lie
Don't cry for me, oh, argentite

No word you say tonight
Can make this be alright
I'll help you follow through
Remember this? Pacta sunt servanda

... The wounds are too deep,
I need to keep the scars
To prove there was a time
When I loved something more than life

Unlike the last time here,
I now have the means and a will sincere
Your knight is nowhere near
Unfortunate for you, this makes me your God...

Closing your eyes, don't ever say you love me, whore
You never meant a word, I know you lied
When there is life, there is despair, indulge me now
And stay alive this night... I promise you the end before the first light arrives...
Mother always said "my son, do the noble thing..."
You have to finish what you started, no matter what,
Now, sit, watch and learn...
"It's not how long you live, but what your morals say"
Cannot keep your part of the deal
So don't say a word... don't say...

Mother always said "my son, do the noble thing..."
You have to finish what you started, no matter what,
Now, sit, watch and learn...
"It's not how long you live, but what your morals say"
Cannot keep your part of the deal
So don't say a word... Don't Say A Word!

Frace-citas

"Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo."
Albert Einstein

"No hay viento favorable para el que no sabe a donde va."
Séneca

"Inconcientemente pensamos que merecemos lo inaceptable."
Anonimo

"Como es que siempre hay tiempo para corregir lo que se hizo mal, siendo que nunca hay tiempo para hacerlo bien".
Anonimo

"Los sabios buscan la sabiduria, los necios creen haberla encontrado."
Napoleon Bonaparte

"El fin justifica los medios."
Maquinelo

"Hablar del futuro solo es útil si nos hace actuar ahora."


"Un egoista es una persona que piensa mas en si misma que en mi"
desconocido

"Si tiene remedio, no te quejes... Si no tiene remedio, no te quejes."


"Si bien tiene y mal escoje, por mal que venga, no se enoje... " ^.^


"No culpes a la vida por ser mala, cúlpate a ti mismo por ser incapaz de cambiarla…"
Kel

"Por mas lista y sabia que una persona pueda ser, jamas le ganara al ignorante mas necio que pueda haber..."
Kel

Les agradecería que agregasen una propia o alguna de su agrado... ^ ^

¿Quiere destruir el mundo?


Si el mundo lo ha tratado mal y se quiere vengar, no lo piense más... Destrúyalo !!!
¿Pero cómo? Muy sencillo. Todo lo que necesita es una pequeña cantidad de materia, no importa cual. Los expertos prefieren cierta sustancias de alto valor atómico, pero esto es solo por comodidad, por que son mas fáciles de desintegrar, pero lo cierto es que hay la misma cantidad de energía potencial en un gramo de uranio que en un gramo de papel.
¿ Ya eligió su materia favorita?, adelante, pues. Lo único que tiene que hacer, antes de destruir el mundo, será desintegrar dicha materia para liberar y condensar la energía en ella contenida, cosa facilísima si aplica la fórmula de la relatividad einsteiniana:

E=mc^2

donde "E" es la cantidad de energía, expresada en ergios.
"m" es la masa o peso de la materia, expresada en gramos.
"c" es la velocidad de la luz, expresada en centímetros por segundo(algo asi como 30,000'000,000, cuyo cuadrado es 9 seguido de 20 ceros = 9*10^20)

Si usted, después de concienzudos estudios, ha calculado que para destruir el mundo necesita generar una energía equivalente a un cuatrillón de ergios (10^24), con esto ya tendrá 2 de los 3 términos de la fórmula, faltandole unicamente la masa. Usted puede deducir esto con un simple despeje de la ecuación original que sería así:

m= E/c^2

¿Sería usted tan amable para hacer este pequeño calculo para saber cuanta materia ocupa para destruir el mundo? ( 10^24 / 9*10^20 )
____________ gr.

jueves, septiembre 07, 2006

Jehovah’s Witnesses

Disculpe si mi historia no esta bien redactada, lo que ocurre es que lo tuve que soportar hace un momento y aun sigo perturbado por ello.
Este mismo día tuve un contacto cercano con 2 seres no tan comunes en el mundo de la escasez de pensamiento propio. Eran 2 seres cuyo propósito inculcado por uno mayor era siniestro y tentador a su vez para alguien débil de mente, dispuesto a caer rendido al mundo de la ignorancia.
...dos seres, que a diferencia de sus formas anteriores, estos no vestían de la forma acostumbrada y tan conocida, que permitía a la gente estar preparada cuando se les veía en camino.
2 seres que lograrían captar la atención de cualquier persona dispuesta a ayudar a algún extranjero perdido, ya que hablaban ingles para disfrazar su verdadero propósito.
”Esto, estimado lector, no es motivo de burla hacia nada, ni a nadie”, lo que es en realidad, es una breve historia de lo que me ocurrió y que debo plasmar para que se tomen algunas pequeñas consideraciones antes de abrir, y saludar a quien llama a la puerta.

Todo empezó al parecer un viernes temprano, a eso de las 10 AM, como de costumbre a esa hora, estaba despertando gracias a la radiación emitida por mi monitor de ‘antaño’, cuando fui advertido por mi hermano de 2 noticias aparentemente malas. Una, era que la leche se había terminado, curiosamente después de que el desayunó, y la otra es que habían unas personas (aparentemente normales) realizando encuestas o algo así, lo cual me fue irrelevante en comparación con mi necesidad de desayuno, además, a mi ¿Qué me importaba esa gente? Dependiendo de mi humor y la cuestión de lo que quisieran, sería lo que definiría si les ayudaba o no. Así que me vestí y esperé el momento adecuado en que tuviera el camino libre para salir a la tienda, comprar leche y algo para el desayuno. Aún estaba algo dormido ya que la noche anterior o debería decir ese viernes muy temprano no pude dormir cuando me fui a acostar y a pesar de mi condición somnolienta, decidí ir, por desgracia los seres se percataron de mi presencia, ya que mis perros me delataron con sus ladridos alegres al verme salir de la casa, a lo que decidí acelerar el paso e ignorarlos cuando se avecinaban con paso rápido. No era que no les quisiera responder, es solo que mi necesidad de alimento era mayor en ese momento que casi cualquier otra cosa, y espero que se me comprenda por ello. Al dar la vuelta en la esquina pude notar que ya no me seguían, ya que la esquina era un lote baldío, y entonces me percaté de que ahora molestaban al vecino. Perfecto, ahora solo tenia que ir a comprar lo que necesitaba y regresar, podía comer algo y entonces ver que se les ofrecía. Lo que me sorprendió al volver de la tienda fue que el vecino arremetía verbalmente contra esa gente, cosa muy extraña, ya que es católico, y como tal, es muy tranquilo, amable y servicial. ¿Por qué abría él de actuar así? En ese momento solo pensé que era probable que quisieran venderle algo a la fuerza, pero aún así, él lo abría evitado asertivamente. Que raro… en fin… deje que las cosas siguieran.

Al pasar cerca escuche que hablaban un español cortado, no dejándome entender el tema de conversación. Seguí mi camino por la calle y voltee ligeramente para ver que ocurría, mi vecino trata de cerrar la puerta mientras decía algo y sonreía hipócritamente, a lo cual, una de las dos personas hacia lo mismo para evitar el fin de la conversación. Era muy extraño. Y con una rara y desagradable sensación me percaté antes de mirar que la entrada de mi casa estaba ocupada por alguien más…

Eran 2 mujeres que sonreían con una alegría… un tanto falsa. Una tenia frenos y la otra una sonrisa que bien podría hacer comerciales de Colgate o algo así. Eran jóvenes como entre 23 y 27 años. Vestían jeans y camisas a rayas de cuello con manga larga. Pelo suelto y rubio. Ojos verdes. Hasta cierto punto se podría decir que eran bonitas, aunque la vestimenta era algo rara, aunque dentro de lo normal. Sus brazos pegados al cuerpo, como si se abrazaran ellas mismas. Un intento de mirada dulce que me dirigió una de ellas me hizo sentir escalofríos, seguido de eso, me saludo:

-Hi there!

-Hi. May I…? –Señalando el galón de leche, a lo cual asintieron rápidamente con la cabeza.

Al entrar sentí que algo no andaba bien. Fui a dejar la leche en el refrigerador y entonces recordé que había ido a traer esta por que tenía hambre, la cual desapareció sin que me diera cuenta. Ahora estaba preocupado por lo que querían. Gracias a que la puerta es de metal y con unos pequeños hoyitos que permiten ver sin ser visto, me puse a observar con más cuidado. Noté que en la otra calle iban más de… ¿Ellas? Eran mujeres, todas… no había ningún hombre o niño con ellas. Al parecer en grupos de 2 y en cada grupo una enorme bolsa negra del tipo que usan las señoras mayores para llevar todo tipo de cosas raras e innecesarias. Mire al grupo que me tocó y también llevaban la bolsa, de cierto modo que se podría decir que querían ocultarla. Escuche que murmuraban algo en secreto mientras observaba. Así que salí sin más remedio esperando que fueran breves con que lo que querían.

La conversación fue lenta y aburrida. Preguntas como: mi nombre, familiares, estudios. Algunas preguntas fingí no entenderlas para ver si podían apresurar eso, y otras como “Do you live there?” a las que solo dejaba que mi risa sarcástica respondiera para que se dieran cuenta de lo tan estúpidas que eran sus preguntas. Pero no conseguí nada, seguían lentamente desprendiéndome de mi paciencia y acabando con mi alto grado de tolerancia, tornándome cada vez mas a una masa que solo respondía si y no. Mientras preguntaban, los otros grupos se movilizaban hacia el sur, y gracias a que vivo en una esquina podía divisar todo lo que hacían. Fue entonces cuando mire una en especial que me perturbo por completo, reviviéndome a mí y a mi conciencia, era una señora que tenía un vestido largo, negro con bolitas blancas, zapatillas de tacón corto, negras también, usaba medias cafés oscuras, y una sombrilla negra, era notablemente mayor a las demás. Esto me trajo un vago recuerdo que me dio una idea de que era a lo que en realidad venían esas mujeres. Me puse a pensar, ya que la conversación era tan vana, que con el simple hecho de asentir hacia una participación perfecta.

En ese preciso momento, después de un pensamiento inconcluso, supe de inmediato el por que es tan malo sentir sudor frió, a pesar de que estuviese haciendo calor.

Una muchacha similar a ellas, pero de pelo castaño dijo las palabras que me hicieron saber inmediatamente que era exactamente lo que ocurría. Basto con que dijera:

-Hola Hermanas. ¿Está todo bien?

Al escuchar esto solo recuerdo haber mirado hacia el suelo, torcí un poco la boca y pensé en las posibilidades. Había pasado bastante tiempo desde que mi madre había salido a correr muy groseramente a estos seres. Definitivamente ya era hora de su llegada, y claro, eso explicaba todo: la actitud del vecino, su vestimenta extraña aunque dentro de lo “normal”, y todo lo demás que preguntaban.

Las “hermanitas” solo respondieron:

-Houla germana. Si, todou sta bien.- Claro que sabían hablar español.

Seguía pensando, pero ahora en alguna forma factible, y cortes de librarme de ellas. Cuando de repente mi instinto me hizo saltar ligeramente hacia atrás, evitando así un zarpazo de la mujer de frenos que notó lo que hacia. Adorable reja de bloques y madera, que a pesar de ser vieja, resistió evitando a las mujeres acercarse a mí.

Una vez descubiertas no tuvieron alternativa más que comenzar con lo que en realidad venían a hacer… hablarme de la tan temida “palabra de Dios”.

Era una pelea de razón contra… ¿algo?

Todo el tiempo eran cosas incoherentes y sin sentido alguno. Mencionaban algo y súbitamente cambiaban de tema. En todas las oportunidades hacia una serie de preguntas cuyas respuestas forzarían a quien las contestara acertadamente a revocar la religión. Cualquiera con una pequeña cantidad de sesos en uso podría formular algunas, pienso que las más sencillas son capciosas.

Cada vez que les preguntaba algo solo fingían no escuchar o respondían estúpida y erróneamente con algo que no encajaba con el tema de conversación, dándose una rápida salida a otro tema, que al igual que todos los demás, era fácil de derribar ya que estaba plagado de falsedad.

En medio de la disputa creí imaginar el sonido infernal proviniendo del interior de mi casa. El sonido de unas guitarras eléctricas chillonas, una percusión con un ritmo molesto, luego una voz ronca y en español comenzó a cantar incoherencias. Esa música tomo un poder increíble, tanto que interrumpió por completo la pelea. Nunca me agrado mas escuchar al grupo “Panda”, esto no significa que me agradó, pero si que fue menos desagradable.

Detrás de la puerta de hierro salio mi hermano con una actitud seria que nunca había visto en él. Los dos Testigos y yo estábamos expectantes.

-Luis, necesito que vallas a la veterinaria ahora mismo. Al perro le dio otro ataque y la medicina se le acabó. Córrele.

Por fortuna mi rostro estaba de cierto modo que ellos no podían ver mi cara de incomprensión. Después de ver los únicos tres perros habían (todos en perfecto estado) comprendí lo que se proponía mi hermano, y a pesar de nuestra regla “Si quieres algo, hazlo tú” esta vez me convenía ser obediente con la mitad de dicha orden.

Así que con una cara de gusto, muy cínica ahora que lo pienso, me dirigí a los testigos y les pedí permiso para retirarme. Claro, ellos sabían que era una mentira, pero ¿Qué podían hacer? Pongamos esto en claro. Ustedes me mienten, yo les miento, mi hermano les miente, estamos a la par, ¿No?

Sabía que mi hermano sabría como deshacerse de ellos, así que me di un paseo tranquilo por el parque, ni siquiera pase por enfrente de dicha veterinaria.

Camino de regreso a casa los miré que se retiraban con un aspecto de decepción de parte de todos los grupos. Al parecer, los vecinos tenían sus propias técnicas de evasión que su experiencia les había dado con el tiempo. De momento sentí algo de tristeza por ellos, pero luego recapacité y me di cuenta de que no era eso lo que sentía en realidad, si no que era ya medio día y mis órganos comenzaban a digerirse entre sí. Era hora de regresar a casa y comer algo. Cuando llegue quise saber de que modo había echado a los testigos.

-Solo cerré la puerta…

Sencillo, aunque muy descortés para mi gusto. Yo nunca le daría semejante trato a nadie. Aunque intentar hablarte de de la “palabra de Dios” ¿no es una grosería?